Cómo pasar de estar en un bucle de inseguridad, preocupación y autocrítica destructiva a la capacidad de afrontar lo que te ocurre desde la calma.

 

 

 

 

Hablemos claro.

 

Aunque estás aquí, leyendo esto, tu objetivo no es hacer terapia. Eso solo es un medio.  
Lo que tú quieres es pasar el bache en el que te encuentras. 
Poder gestionar lo que te está pasando. Comprender porque ocurre eso a lo que das vueltas y no te deja dormir, saber cómo puedes resolverlo y (volver a) sentirte bien.

 

Y para eso no basta con que te lo propongas y te esfuerces lo suficiente para conseguirlo. Necesitas algo más.

  

Últimamente nos traemos un rollo motivacional en el que parece que todo depende de ti que resulta insuficiente para mejorar nuestras vidas. Me refiero a mensajes como:. 
¡¡¡Cambia tu mentalidad!!! 
¡¡¡Si quieres, puedes!!!
¡¡¡…!!!
¿?

  

Y parece que si no lo haces es porque no te has enterado de algo que los demás sí saben o no te da la gana. Vamos, que es culpa tuya.

 

Pues no.

 

Eso es como pedirle a alguien que no sabe conducir que te aparque el coche en un centro comercial a tope durante el black friday y pretender que no lo raye.

 

No se trata de fuerza de voluntad.

 

¿Te imaginas?
¡¡¡Tienes que hacer las cosas que crees que no puedes hacer!!!
Y el coche al taller.
Junto con una multa.

  

También veo mucho la postura contraria en la que, ante determinados síntomas te sueltan la pastilla y ya está.
Tú no tienes que hacer nada más que acordarte de tomarla.
El problema es que tu cerebro está defectuoso y la concentración de tus neurotransmisores es demasiado baja o demasiado alta.
 
No te voy a aburrir con estadísticas, pero este país se encuentra entre los que tienen el consumo de antidepresivos y tranquilizantes más elevado del mundo.
Para que te hagas una idea, en 2013 la Agencia Española del Medicamento, señaló que el uso de antidepresivos había aumentado exponencialmente, nada menos que el 200% desde el año 2.000 y la tendencia continuó al alza (a un ritmo menor) hasta 2016.
No he revisado al detalle datos más actuales, pero parece que la tendencia sigue siendo esa.

 

Dicen que la gente quiere soluciones rápidas. No tienen en cuenta que son incompletas.

 

Bueno, si decides empezar a hacer psicoterapia, no vas a sentirte mejor en dos días ni a dejar de tener problemas en una semana (esto último tampoco lo consiguen los fármacos).
Pero vas a aprender a afrontar lo que les ocurre de una manera más saludable.

 

¿Por ejemplo?

 

- Aprender a observar y escuchar tus emociones, necesidades y deseos para abordar la situación teniendo en cuenta esa información.

 

- Regular tus emociones cuando surjan situaciones en las que te sientas desbordada/o por ellos para evitar que ellas te controlen a ti.

 

- Ganar claridad sobre lo que realmente es importante para ti (independientemente de lo que los demás esperen, quieran o exijan de ti) para no dejarlo al final de tu lista de prioridades y hacerlo…esto… nunca.

 

- Encontrar el equilibrio a la hora de gestionar situaciones en las que tus intereses y los de personas significativas para ti entran en conflicto. Que tampoco se trata de irte al otro extremo y volverte un ermitaño. O sí.

 

- Saber comunicar a los demás tus necesidades y deseos de manera adecuada. Porque las personas no tenemos telepatía y no van a adivinarlo por a cara que pones.

 

- Dejar de “tragar” cuando no estés de acuerdo en algo y/o de estallar porque “esta es la gota que colma el vaso”. Di lo que piensas y dilo bien. Es el camino más rápido

 

- Aprender a valorarte de forma justa, ganado confianza en ti misma/o y mejorando tu autoestima, como consecuencia de todo lo anterior.

 

- Comprender mejor cómo tus estados emocionales y afectan a tus pensamientos, decisiones y conductas para no entrar en bucle y pensar con claridad.

 

Habilidades menos relacionadas con lo que “deberías” hacer (que en muchos casos ya sabes qué es pero no lo haces) que con saber cómo hacerlo.

 

 
Si esto te interesa, genial. Si no te interesa, pues nada. Tú decides.

 

 

 

Por cierto, si quieres pedir cita es aquí.
 

 

693 415 687

 

 

 

 


 

 

 

 

Preguntas frecuentes

 

 

 

¿Desde qué modelo de intervención trabajas?

 

Debido a mi formación en varios modelos de intervención (principalmente psicoanálisis, terapia sistémica y cognitiva - conductual) trabajo desde un enfoque integrador.

 

Por aclararlo. No cojo de aquí y de allá sin ningún orden ni intención. Trabajo con el marco teórico de la Terapia de las relaciones que se nutre de diversos modelos y prácticas pero es más amplia y no depende de ninguna orientación teórica particular. Ofrece una perspectiva distinta a la de otros enfoques existentes sobre los orígenes, la experiencia y la expresión del sufrimiento emocional.

 

- Desde este marco, se entiende que la subjetividad de cada persona es el resultado de una interacción constante entre lo individual y lo social, alejándonos de concepciones individualistas.

 

- Las dificultades emocionales y de conducta se consideran consecuencia de los discursos, las normas y las expectativas sociales y culturales dominantes, incluyendo lo que la propia persona acepta. Por eso, es necesario al análisis los procesos sociales, culturales, históricos y políticos implicados en las condiciones y formas subjetivas, emocionales e identitarias de las personas.

 

- Incorpora la perspectiva de género y analiza las experiencias teniendo en cuenta que en nuestra sociedad y cultura, a hombres y mujeres se nos asignan distintas maneras de interiorizar y expresar emociones, de relacionarnos (con una/o misma/o y con las demás personas) y de mantener la salud o de enfermar.

 

- También se tiene en cuenta la participación de la biología en el sufrimiento emocional. Éste se halla mediado por nuestros nuestra biología, pero no causado por ella en un sentido simplista.

 

 

¿Qué tipo de técnicas utilizas?

 

Las técnicas que utilizo dependen de la persona que tengo delante y del momento del proceso psicoterapéutico en el que nos encontremos.

 

Me centro en el desarrollo de cinco habilidades que permiten establecer una relación con una/o misma/o y con otras personas más saludable y que ayudan a la persona que acude a resolver su problema:

 

- Regulación emocional. La capacidad para regular emociones intensas.
- Autoafirmación. La capacidad para ser y actuar desde una/o misma/o.
- Comunicación asertiva. La capacidad para comunicarse sin agredir ni someterse.
- Mentalización. La capacidad para reconocer intenciones propias y ajenas.
- Valoración y autoestima. La capacidad para valorar la propia valía personal y la de otras personas de forma equilibrada.
- Sexualidad. La capacidad de vivir y reconocer nuestra sexualidad de forma sana y respetuosa.
 
Con estos objetivos podemos utilizar técnicas de relajación, auto-observación y registros que nos permitan tener conciencia de cómo actúa, piensa y siente la persona ante determinadas situaciones, psico-educación

 

 

¿Cómo es el proceso?

 

Esta información es orientativa y puede haber variaciones si una situación determinada las requiere, pero en la secuencia es más o menos esta:

 

- El primer día te escucharé buscando comprender tu problema y todo lo que quieras contarme. Ésta y las siguientes sesiones son de valoración. Eso significa que intentaré conocer algunos aspectos de ti mediante algunas preguntas y tareas concretas que te propondré. Para poder adaptar a ti mis herramientas de trabajo y que te sean útiles, necesito saber quién eres.

 

- Cuando tenga mis primeras impresiones, las compartiré contigo. Plantearemos objetivos de trabajo y las condiciones en las que trabajaremos en ellos (frecuencia de las citas, horarios y cómo cambiar una cita si no puedes venir). Es lo que en psicología llamamos la entrevista de devolución.

 

- Con todo esto, empezaremos a trabajar en tus objetivos hasta alcanzarlos. Durante este proceso adquirirás habilidades que te permitirán enfrentar con mayor efectividad otras dificultades que surjan en el futuro, porque una/o normalmente no quiere tener que volver cada vez que las cosas se tuercen.

 

- Cuando esto suceda y estés preparada/o para despedirnos nos programaremos las últimas sesiones y daremos por finalizada esta etapa.

 

 

¿Qué se hace durante las sesiones?
 

 

Básicamente, hablar mucho de ti con el objetivo de comprender cómo te has construido en la persona que eres y conocer tu historia.
 
Esto nos permitirá detectar las maneras de sentir, pensar y actuar que te llevan a mantener dinámicas que no son positivas para ti y adaptar la técnica a tus necesidades y recursos particulares.
 
De esta manera, trabajando en el desarrollo de tus capacidades personales, podré ayudarte a transformar esas formas de funcionamiento automatizadas que te hacen daño y a crear alternativas saludables y coherentes contigo misma/o.

 

 

¿Cuál es la duración y frecuencia de las sesiones?

 

Las sesiones duran 50 minutos y son semanales o cada dos semanas en función del motivo de consulta (y cómo te encuentras), el momento del proceso terapéutico en el que nos encontramos, las circunstancias vitales que te permiten mantener (o no) con una determinada frecuencia…
 
Es cuestión de hablarlo y acordar lo más conveniente. Pero pedir cita sólo cuando estás en una crisis… Eso no es terapia. Es “apaga-fuegos”, casi como un desahogo. Trabajar en un cambio personal de esa manera no es posible. Al menos conmigo. Yo no trabajo así.

 

Entiendo que la regularidad es importante dentro del proceso terapéutico. Si no estás dispuesta/o a dedicarte este tiempo a ti misma/o, es mejor que ni empieces.

 

 

¿Cuántas sesiones de terapia son necesarias?

 

No lo sé. Concretar a priori la duración de la psicoterapia, es complicado.

 

Hay cambios que necesitan más tiempo que otros para consolidarse de manera profunda y duradera. Para algunas personas son seis meses, para otras dos años...
 
Aunque sé que esto no suena muy atractivo dentro de esta cultura de la inmediatez en la que estamos, es fundamental para conseguir lo que quieres. Te aviso desde ya de que no es probable que veas una mejoría desde el primer día (más allá del alivio que puedas sentir cuando alguien te comprende y te explica qué haremos respecto a lo que te ocurre).

 

A modo orientativo, te diré que en general suelo proponer periodos de tiempo de entre 6 meses y un año dependiendo de la persona, del motivo de consulta y del tipo de objetivos que se quieren conseguir.
 

 

 

¿Cobras la primera consulta?

 

Sí. El proceso psicoterapéutico empieza en la primera sesión y trabajo con el objetivo de ayudarte desde el primer día.

 

 

¿Es una buena inversión?

 

Las personas estamos en continuo aprendizaje y el cambio es posible.
Podemos construir formas más sanas relacionarnos con nosotras/os mismas/os. Mantener una actitud diferente ante lo que nos sucede. Sentir que si nos vienen mal dadas, podremos con ello.
Desarrollar tus capacidades no solo te permite resolver la situación que te ha traído a terapia. Te será útil cuando surjan dificultades en el futuro.
¿Es una buena inversión? Tendrás que decidirlo tú.
 

 

 

 

 

¿Quieres pedir cita?
 
693 415 687

 

 Puedes llamarme o contactar por whatsapp.
Siempre contesto yo al teléfono. Así, si tienes alguna duda, te la puedo resolver.
Si, por lo que sea, no puedo atenderte contactaré contigo más tarde.

 

 

 

 

 

 

Virginia Villanueva Picazo.

Psicóloga sanitaria colegiada número BI03611.

Mi consulta está inscrita en el Registro de centros, servicios y establecimientos sanitarios con el número 48C.2.210793.

 

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